LIBROS
"CALLES QUE CUENTAN HISTORIAS"
Hay ciudades que se recorren con los pies, y otras que se descubren con el alma. Alicante es ambas. Sus calles no son solo trazos en un mapa: son hilos que tejen relatos, susurros que resisten al olvido, escenarios donde la historia se mezcla con la vida cotidiana.
Este libro nace del deseo de escuchar lo que las piedras callan, de mirar más allá del tráfico y los escaparates, de detenerse ante una esquina y preguntarse: ¿qué ocurrió aquí? ¿Quién pasó antes que yo? ¿Qué sueños, luchas o celebraciones dejaron huella en este suelo?
Calles que cuentan historias es una invitación a caminar despacio, a leer la ciudad como quien lee una novela abierta. Cada capítulo es una parada, cada calle una voz, cada detalle una clave para entender cómo Alicante se ha construido no solo con cemento, sino con memoria, afectos y resistencia.
No se trata de una guía turística, ni de un inventario de datos. Es un paseo íntimo, un homenaje a lo cotidiano, una celebración de lo que permanece cuando todo cambia. Porque en cada calle hay una historia, y en cada historia, una parte de nosotros.
Camina conmigo. Escuchemos lo que Alicante tiene que contarnos.
Alicante arde. No en destrucción, sino en celebración. En cada mes de junio, el fuego se convierte en lenguaje, en ritual, en latido. Las Hogueras de San Juan no son solo una fiesta: son el alma encendida de un pueblo que se reconoce en la llama, en la música, en la pólvora, en la madera que se transforma en arte y luego en ceniza.
Este libro nace del deseo de comprender ese latido eterno. De recorrer las calles cuando se llenan de color, de escuchar las voces que construyen cada monumento, cada pasacalle, cada noche de júbilo. Porque detrás de cada hoguera hay una historia, una emoción, una memoria compartida que se renueva año tras año.
Alicante en llamas es un homenaje a quienes hacen posible el milagro: artistas, comisiones, vecinos, músicos, pirotécnicos, niños que aprenden a amar la fiesta y mayores que la recuerdan con ternura. Es también una reflexión sobre lo que significa arder sin destruir, quemar para renacer, celebrar para unir.
Aquí no se documenta solo una tradición: se celebra una identidad. La de una ciudad que, cuando el fuego la envuelve, no se consume, sino que se afirma. Porque mientras haya Hogueras, Alicante seguirá latiendo.
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